martes, 24 de mayo de 2011

Naranag







En Naranag se me hizo la noche mas estellada de toda mi vida, entre montanas y picos se encuentra una pequena comunida musulmana. La mayor parte del ano es decir casi todo el ano es invierno, pero hay ya una fuerte entrada de ingresos para estos nativos en mayo junio y Julio. Que con mucha gracia la madre Naturaleza se viste de praderas verdes con cascadas de aguazul turquesa, atrae a muchos montanistas pero como todavia hacia mucho frio no habia opcion de acampar ademas de la lluvia, por lo que en un hogar muy calido de fuego nos hospedaron.

Ellos muy humildes pero ricos en belleza y naturaleza, sus caras siempre sonrientes y plenas. Miradas con una pofunda expression de sabiduria, muchas veces ellos y ellas aparentan mas edad de la que tinen, quizas la vida que tienen mientras el invierno corre los hace pasar largos ayunos. Ali el chico guia de aquel hogar me dijo que se la pasaba la mayor parte del tiempo durmieno mientras pasaban los meses, pero la epoca mas activa es en verano para llevar a los turistas a la cima de estos picos blancos.

Ali me llevo dos veces a la Montana, una vez en compania de tres estuiantes de Egipto y la segunda vez me aventure yo sola desde muy temprano para aprovechar el ultimo dia en aquel lugar. Yo queria volver a sentir la brisa fria de los Himalayas acariciar mi rostro. La energia de este lugar me despertaba mi kundalini.

Nos adentramos a subir por la manana como eso de las ocho, por suerte ya no llovia como ayer que nos dejo como sapos humedos y frios. Lo divertido de esa vez fue que ademas de subir la Montana mientras caia aguanive, al bajar hicimos una fogata para tomar un poco de te kashimir y asi poder secarnos, cuando por fin se secaron nuestros trapos que parecian mas harapientos que nunca por tanto lodo embarrado. Ali puso una musica muy divertida en su cellular y muy espontaneamente empezamos a bailar. Era la major forma de festejar aquella tarde junto con el canto de los rios que en aquel paisaje hundidos en carcajadas se hacian resonar en los penascos de aquel silencioso lugar. Pude ver aun como nuestros cuerpos calientes de bailar y reir dejaban un halo esfumeante de vapor era como ver nuestro espiritu separarse placidamente del cuerpo fisico. Mis ojos se levantaron a lo alto y eleve un sincero agradecimiento a la vida por la grata compania de estos hermanos y hermanas del camino.

A Ali mi guia, mi guerrero Naranag y a mi la montana nos flecho, con flechas blancas, llenas de inocencia y transparencia. Cuano nos veiamos a los ojos nuestras diferencias se derretian, para dejarnos de ver en apariencia y vernos en escencia. Son miradas que no puedes olvidar pues dejan destellos y recuerdos tatuadas en el Corazon.

Aquella noche despues de cenar a lado de una chimenea , Sali un poco a caminar se escuchan los aullidos de los lobos y perros salvajes. Aun la luna no recoria su punto mas algido seguia escondida detras de algunos de esos picos, pero eso ayudo a ver la noche mas estrellada y silenciosa de mi vida. Los picos y los rios se alcanzaban a ver en la oscuridad por el reflejo del brillo opaco de la luna. Me quede quizas una eternidad con los ojos petrificados como estatua mirando las estrellas, la major asana para despertar en suenos.

La familia de Ali vive a lado de un rio y su casa esta dividida en dos una para los huespedes y la otra para ellos. Ali me vio y me hizo llamar a hurtadillas para entrar a su casa todos sentados en el piso, limpiaban sus platos.ya para terminar de comer. Se quedaron ahi sentados platicando disimuladamente me observaban. Entramos en confianza Ali trajo un plato de lodo al parecer era hena, me pinto las manos, eran garabatos y lineas como de un nino pero con disenos muy rupestres. Como en un ritual, prendio un cigarro y empezo a dibujar, la familia veia con curiosidad y timidez. El padre de Ali un senor de 90 de anos, con barba blanca y un sombrero muy pintoresco, tenia en su boca la boquilla de una huka, como jefe de la casa la mantenia en su poder sonreia y fumaba. Los hermanos de Ali con sus esposas e hijos en brazos reian sueltamente por tonterias, ellas mas cohibidas y sumisas se escondian entre velos.

Ya despues de haber pintados mis manos puso Ali de nuevo su musica, me dijo que invitara a su madre a bailar y no lo pense dos veces , una mujer muy bella de tez morena con ojos verdes, se levanto del piso y al rato casi todos bailamos una sola cancion donde entrelazamos nuestros corazones de forma muy especial. Eran las diez de la noche y me despedi para que ellos se acomodaran y pudieran dormir. Ya entre suenos y vigilia di gracias por aquel hermoso dia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario