


De un brinco a otro, de autobus en autobus por fin llegue a mi supuesto destino Daramshala, lugar donde se encuentra parte de la cordillera de los himalayas llamada Dhauladhar que significa el pico blanco es la sede del Dalai Lama, donde viven la mayor parte de los monjes tibetanos. Eran las dos de la manana cuando me despierta el ayudante del conductor para decirme que ya estabamos en Gaggal un pueblo a 10 km de la entrada de Daramshala. No lo pense y me levante para bajar del camion con mis cosas. Detras de mi venian dos jovenes que al parecer tambien se disponian a bajar. El camion en el que veniamos se disparo como un cohete a traves de la carretera hasta desaparecer en la oscuridad. Ya en la calle estabamos los tres, un tanto adormilados nos hablamos para preguntarnos nuestros nombres. El mayor que por cierto muy perfurmado me pregunto que si no me importaba tomar juntos un taxi para llegar hasta Daramshala. Yo no sabia nada de lo que supuestamente decia, solo le via mover sus labios y cabeza como cualquier Indu lo sabe hacer. Me parecio agradable y de confianza entonces subimos juntos al taxi y desde ahi tuve dos buenos amigos delhianos que muy simpaticos me ayudaron a instalarme en un lugar mas arriba de Daramshala llamado Mcleud Gang.
Al dia siguiente me parecio muy lindo ver desde mi balcon aquel pueblo sobre las montanas, desde muy temprano se riegan las bendiciones de monjes que se ven como hormigas caminar para empezar su dia. Mi sorpresa fue ver tantos turistas como en ningun otro lugar, se ve que es un lugar preferido para los occidentales quizas porque encuentras todo mas digerido, los te shops, los restaurants, los locales de artesanias, las librerias, me gusta el ambiente por la serenidad que hay de sus habitantes no importa si van caminando o estan atendiendo sus tiendas, muchos de ellos llevan en sus manos este tipo rosario donde cuentan sus mantras, pero siendo sincera afuera habia mucho ruido, bullicio, demasiado movimiento para mis sentidos.
No espere mucho y me gusto la idea de irme a la Montana desde mi balcon se veian tan cerca esos blancos picos, pero no fue tan parecido a lo que imagine. Mi primer caminata fue en compania de los delhianos estos hermanos con los que comparti un fin se semana, llegamos a una cascada muy refrescante, tomamos el te en las Alturas y disfrutamos del paisaje, la verdad es que me consienten mucho estos chicos, me veian como su hermana que siempre tan caballerosos se portaron conmigo. La despedida fue inseperada y al parecer ya nos habiamos encarinado un poco, pero en mis adentros yo ya queria tomar mis propias decisiones y mi propio camino.
Estando por fin sola me tomo un rato decidirme por quedarme en este hospitalario y comodo lugar, lleno de turismo, fiesta y movimiento o subir la Montana como hermitana.
Era claro que debia seguir caminando, pedi y se me dio, toque y se me abrio la puerta. Consegui un cuarto en una posada familiar, por cierto la mitad de barato de lo que estaba pagando alla abajo, (cabe senalar que alla abajo hay miles de ashrams, maestros, yoguis, gurus que prometen reconocimientos y diplomas, pero todo tan falso, parecido al infierno).
Las senales se estaban manifestando, desde el principio la presencia de “La madre” se hacia presente en todas partes-conmigo. Intui que La Madre me cuidaba como su pequena nina, y no dude en pedirle luz desde el inicio este viaje adentro. Y asi fue en el centro de meditacion al que llegue una manana estaba Ella, presenti sobre la vereda lo genuino y amoroso de este lugar, toque las puertas de aquel solitario lugar y me abrio las puerta una Diddi, quien muy generosa me explico los servicios de este lugar y puntualizo al final, no tiene ningun costo. Los primeros dias ya estando dentro del salon de meditacion no entendia mucho el significado de los simbolos, las imagenes, etc, pero en el centro del altar estaba la foto de una mujer con una Mirada muy dulce llena de inocencia y pureza. Me recordaba no se porque a la Virgen de Guadalupe, su manto sobre su cara, el color tierra en la tez.
Regrese al otro dia puntualmente, el lugar me gustaba, estaba a la punta del pueblo Naddi, rodeado de montanas, no habia ninguna casa a su alrededor, como escondido entre el bosque. Pasaron los primeros tres, cuatro dias y yo siempre estaba a las nueve de la manana, acompanada de la Diddi (hermana mayor) que con su sadi (vestido tradicional Indu) y su timido ingles me mostraba de a poquito los secretos de este lugar. Hubo un dia que en la meditacion llego a mi un olor a rosas, pense que era solo incienso. Pero al finalizar la hermana me pregunto que si habia percibido el aroma a rosas, claro, le respondi. Me miro alegremente y me dijo es Ella, mirando al altar y a su alrededor con los brazos abiertos.
Despierto muy temprano 5.30 para meditar en mi cuarto, ordenar y limpiar, despues hago una caminata muy especial hacia un rio, que ya casi despues de un mes se ha vuelto todo un ritual. He visto como el agua de este rio me templa y limpia. Un dia senti tanta euforia que me meti a nadar sin importar que mi ropa se mojara, este arroyo baja desde lo alto de estas montanas, ya se imaginaran lo helado que esta. Ya de regreso preparo mi desayuno y me voy al centro de meditacion aprender nuevas cosas. Todo es tan Nuevo pero que mi Corazon lo recibe con gran naturalidad. Al regresar a mi cuarto me siento inspirada de pintar, o escribir o simplemente solo observer a mi alrededor el hermoso paisaje. Quizas el estilo de mi redaccion no me ayude mucho a trasmitir que dentro de esta rutina todos los dias encuentro la diversidad y originalidad que solo el universo es creador.